Quien no cree en el amor,
quien no cree en amar,
es como si estuviera muerto
y no sabe que hacer y a donde va.
Yo me aferro al amor
siempre y cuando tenga alma;
porque si carezco de ella
seré como velero sin un Norte.
Dios practicó el amor sincero
sin miramientos y sin nada,
así debemos practicarlo cada día
en la sombra y en el sol.
Que bello conocerlo a fondo
y tomar de el sus mieles,
enjutarse con él el sudor vivido
o convertirlo en una gota de agua
para tu sed.
El amor ahí está esperando todo,
en la nada, en el silencio y tan callado;
ingrato el que lo pasa inadvertido
y no lo practica como debe.
Pero así somos los humanos,
llenos de egoísmo y otros males,
llenos del cáncer que no muere
y se mantiene en nuestras venas.
Dichoso será el que haga lo contrario
y lo tome como una filosofía santa,
dichoso el que sin ver solo hacia adelante
derrame amor hacia los lados.
Practicalo pues, aunque te cueste
y verás tu mundo lleno de rubor,
no digamos de perfumes y azahares
que habrán de bendecir tu corazón.
sábado, 8 de septiembre de 2018
viernes, 3 de agosto de 2018
Reflexiones a la Oración
Conoce tu pensamiento en la oración y alcanzarás sabiduría.
Para la oración, siempre debemos tener tiempo y espacio.
La oración nos limpia y nos bendice.
La oración es agua cristalina para calmar tu sed.
Al lado de tu constante superación, esté la oración para que tenga supremo aval.
Antes de maldecir, ora por tu enemigo y principalmente por ti.
En cada escena de tu vida, prevalezca la oración.
endulza tu vida con el efecto de la oración.
La oración nos llena de amor y paciencia ante la vida.
La oración no es fantasía, es realidad.
Quien muere con la oración en los labios, no ha vivido en vano.
Cuando la oración se refleja en tu físico, habrás alcanzado el poder que ésta quiere obsequiarte.
Si tienes idea de la oración, búscala, que te está esperando.
Las aves al tomar una gota de agua, miran hacia el cielo para expresar su oración de agradecimiento.
Regálame tu oración que ya me está haciendo falta.
Quien vive en oración, nunca está en la orfandad.
Si no sientes gozo y satisfacción, es porque te has olvidado de orar.
Pide conocimiento en oración y conocerás las maravillas que Dios te ha heredado.
Este suspiro que es la vida, se hace grato con la oración.
Vístete con la oración y serás íntegro.
Las penas nos estremecen, la oración las calma.
La oración es la sombra que dará el refrigerio en tu camino solitario y candente.
Obsequia una oración a los que te aborrecen y los convertirás en ángeles para tu bien.
La vida es trabajosa y monótona cuando no existe la oración.
Si no te apartas de la oración, estarás protegido por Dios.
Si quieres conquistar la gloria, hazlo por medio de la oración.
Cúrate del odio por medio de la oración.
Amplía más tu alma por medio de la oración.
La oración nos hace trascender hasta lo inimaginable.
Cuando me veas pensativo, no pienses que estoy enojado, podría estar orando por ti.
No hay momento más divino en nuestra vida, como el que usamos para orar.
Antes de recurrir a un amigo, recurre primero a la oración.
La oración es el descanso más agradable para el alma apesarada.
La mejor prosperidad es la que se alcanza por medio de la oración.
La oración más sublime es la del humilde y no la del potentado.
La oración es tu guía en la tormenta.
Para exhalar una oración no se necesita esfuerzo, solo voluntad.
Si olvidamos la oración, nos olvidamos de nosotros mismos.
El pasado, presente y futuro son la base de la oración.
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu,” oración corta, pero pronunciada con con dolor, fe y corazón.
Si no te apartas de la oración, estarás protegido de Dios.
La oración no harás que desciendas, sino, más bien, te elevará y fortificará.
Encomienda tus penas a la oración y será tu fiel consejera.
La oración bien utilizada, es un soplo de aliento de Dios, aprovéchala.
La oración es el principal versículo de la ley espiritual y terrenal.
La oración le da luz a tus ojos y rubor a tus mejillas.
La maldad solo se combate con la oración limpia y pura.
La oración te hará prudente para conocer donde vives y donde estás.
Atesora la oración con sabiduría.
Quien vive en la oración nunca niega un consejo.
Muchas flores miran hacia el cielo para poder expresar su oración.
Oye, medita y ora.
Tenedle gratitud a la oración y ella también te gratificará, aquí y después de la muerte.
El caído se levanta por medio de la oración.
Dios le asignó su lugar a la oración, búscalo y vive en él.
Que el mejor manjar para tu boca sea la oración.
Que tu principal instrumento de labranza sea la oración.
La oración no es producto de suerte, es fruto de fe.
Has fracasado a causa de la escasez de la oración en tu plan diario.
Antes que planifiques algo, ora lo más que puedas y todo se te dará.
La oración debe ser la expresión del sentimiento más puro.
Para alcanzar lo que anhelas, recuerda que la oración debe nacer en lo más profundo del alma.
Si oras de corazón, no importa donde estés, que ésta llegará a su destino celestial.
La oración da carisma y suficiente sabiduría.
Jesucristo después de su oración fue humillado y clavado en la cruz para merecer la resurrección.
La oración es la antena para comunicarnos con Dios.
La oración te contestará tal y como la imagines.
Si Jesucristo oró en los olivos, por qué nosotros no.
Tómate esa grajea para tu mal, pero encomiéndala a la oración.
Si practicas la oración, educarás tu vida y conquistarás los mejores hábitos que te hará crecer.
Si tienes tesoros en la vida y te falta la oración, estos no tienen ningún valor.
El alma vale más refugiada en la oración, que en mansiones de oro y marfil.
La conciencia se fortalece con la oración.
La oración no se vende por ser de valor incalculable y por estar en el corazón.
Quien ora está anclado al Señor.
La oración es tan poderosa que no necesita de nuestra luz, tiene luminosidad propia y nos la ofrece con amor.
No le tengo miedo a la ira, la oración está conmigo.
Quien no tiene misericordia del pordiosero, no conoce el talento de la oración.
La oración guarda mi vida y lo que dicta mi corazón.
Tendré compasión por el que llora, pero si conozco la oración.
Si me ofusco ante los azares del destino, me curo con la oración.
La señal de la oración es la felicidad.
Por donde voy, me gusta esparcir la semilla de la oración.
He edificado mi vida con cimientos que corté del jardín de la oración.
Cuando llores, seca tus lágrimas con el paño de la oración.
Has un pacto con la oración y no temerás a la muerte.
Vale más orar que gemir y gemir.
Nuestros senderos los conocemos por medio de la oración.
Si no puedes visitar al enfermo ora por el.
Alcanzarás todo por medio de la oración.
Algunos viven perturbados porque les falta la oración.
Muchos desconfían de la oración porque no la conocen.
Desconocemos el efecto de la oración, porque nos creemos superiores a ella.
Tu alma dejará el desierto si se apoya en la oración.
Confía tus pasos a la oración y caminarás seguro.
Por la fuerza divina de la oración cayeron los muros de Jericó.
La oración es nuestro pan espiritual.
Las olas son las oraciones del mar. No les temas.
Cuando hay oración en tus labios, hay fiesta en tu corazón.
Tú, eres mi otra oración.
Para la oración, siempre debemos tener tiempo y espacio.
La oración nos limpia y nos bendice.
La oración es agua cristalina para calmar tu sed.
Al lado de tu constante superación, esté la oración para que tenga supremo aval.
Antes de maldecir, ora por tu enemigo y principalmente por ti.
En cada escena de tu vida, prevalezca la oración.
endulza tu vida con el efecto de la oración.
La oración nos llena de amor y paciencia ante la vida.
La oración no es fantasía, es realidad.
Quien muere con la oración en los labios, no ha vivido en vano.
Cuando la oración se refleja en tu físico, habrás alcanzado el poder que ésta quiere obsequiarte.
Si tienes idea de la oración, búscala, que te está esperando.
Las aves al tomar una gota de agua, miran hacia el cielo para expresar su oración de agradecimiento.
Regálame tu oración que ya me está haciendo falta.
Quien vive en oración, nunca está en la orfandad.
Si no sientes gozo y satisfacción, es porque te has olvidado de orar.
Pide conocimiento en oración y conocerás las maravillas que Dios te ha heredado.
Este suspiro que es la vida, se hace grato con la oración.
Vístete con la oración y serás íntegro.
Las penas nos estremecen, la oración las calma.
La oración es la sombra que dará el refrigerio en tu camino solitario y candente.
Obsequia una oración a los que te aborrecen y los convertirás en ángeles para tu bien.
La vida es trabajosa y monótona cuando no existe la oración.
Si no te apartas de la oración, estarás protegido por Dios.
Si quieres conquistar la gloria, hazlo por medio de la oración.
Cúrate del odio por medio de la oración.
Amplía más tu alma por medio de la oración.
La oración nos hace trascender hasta lo inimaginable.
Cuando me veas pensativo, no pienses que estoy enojado, podría estar orando por ti.
No hay momento más divino en nuestra vida, como el que usamos para orar.
Antes de recurrir a un amigo, recurre primero a la oración.
La oración es el descanso más agradable para el alma apesarada.
La mejor prosperidad es la que se alcanza por medio de la oración.
La oración más sublime es la del humilde y no la del potentado.
La oración es tu guía en la tormenta.
Para exhalar una oración no se necesita esfuerzo, solo voluntad.
Si olvidamos la oración, nos olvidamos de nosotros mismos.
El pasado, presente y futuro son la base de la oración.
“Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu,” oración corta, pero pronunciada con con dolor, fe y corazón.
Si no te apartas de la oración, estarás protegido de Dios.
La oración no harás que desciendas, sino, más bien, te elevará y fortificará.
Encomienda tus penas a la oración y será tu fiel consejera.
La oración bien utilizada, es un soplo de aliento de Dios, aprovéchala.
La oración es el principal versículo de la ley espiritual y terrenal.
La oración le da luz a tus ojos y rubor a tus mejillas.
La maldad solo se combate con la oración limpia y pura.
La oración te hará prudente para conocer donde vives y donde estás.
Atesora la oración con sabiduría.
Quien vive en la oración nunca niega un consejo.
Muchas flores miran hacia el cielo para poder expresar su oración.
Oye, medita y ora.
Tenedle gratitud a la oración y ella también te gratificará, aquí y después de la muerte.
El caído se levanta por medio de la oración.
Dios le asignó su lugar a la oración, búscalo y vive en él.
Que el mejor manjar para tu boca sea la oración.
Que tu principal instrumento de labranza sea la oración.
La oración no es producto de suerte, es fruto de fe.
Has fracasado a causa de la escasez de la oración en tu plan diario.
Antes que planifiques algo, ora lo más que puedas y todo se te dará.
La oración debe ser la expresión del sentimiento más puro.
Para alcanzar lo que anhelas, recuerda que la oración debe nacer en lo más profundo del alma.
Si oras de corazón, no importa donde estés, que ésta llegará a su destino celestial.
La oración da carisma y suficiente sabiduría.
Jesucristo después de su oración fue humillado y clavado en la cruz para merecer la resurrección.
La oración es la antena para comunicarnos con Dios.
La oración te contestará tal y como la imagines.
Si Jesucristo oró en los olivos, por qué nosotros no.
Tómate esa grajea para tu mal, pero encomiéndala a la oración.
Si practicas la oración, educarás tu vida y conquistarás los mejores hábitos que te hará crecer.
Si tienes tesoros en la vida y te falta la oración, estos no tienen ningún valor.
El alma vale más refugiada en la oración, que en mansiones de oro y marfil.
La conciencia se fortalece con la oración.
La oración no se vende por ser de valor incalculable y por estar en el corazón.
Quien ora está anclado al Señor.
La oración es tan poderosa que no necesita de nuestra luz, tiene luminosidad propia y nos la ofrece con amor.
No le tengo miedo a la ira, la oración está conmigo.
Quien no tiene misericordia del pordiosero, no conoce el talento de la oración.
La oración guarda mi vida y lo que dicta mi corazón.
Tendré compasión por el que llora, pero si conozco la oración.
Si me ofusco ante los azares del destino, me curo con la oración.
La señal de la oración es la felicidad.
Por donde voy, me gusta esparcir la semilla de la oración.
He edificado mi vida con cimientos que corté del jardín de la oración.
Cuando llores, seca tus lágrimas con el paño de la oración.
Has un pacto con la oración y no temerás a la muerte.
Vale más orar que gemir y gemir.
Nuestros senderos los conocemos por medio de la oración.
Si no puedes visitar al enfermo ora por el.
Alcanzarás todo por medio de la oración.
Algunos viven perturbados porque les falta la oración.
Muchos desconfían de la oración porque no la conocen.
Desconocemos el efecto de la oración, porque nos creemos superiores a ella.
Tu alma dejará el desierto si se apoya en la oración.
Confía tus pasos a la oración y caminarás seguro.
Por la fuerza divina de la oración cayeron los muros de Jericó.
La oración es nuestro pan espiritual.
Las olas son las oraciones del mar. No les temas.
Cuando hay oración en tus labios, hay fiesta en tu corazón.
Tú, eres mi otra oración.
sábado, 14 de julio de 2018
A DON RODOLFO CUSTODIO
Como no reconocer su ideología
y el carisma que lleva por doquier,
el que lo distingue cada día;
no de ahora, sino desde ayer.
Por eso lo pongo en mi poesía,
porque ha dado a Quetzaltenango,
tanta ciencia y tanta idiosincrasia;
herencia que en mi alforja tengo.
Conocemos su forma tan dilecta
y cada paso en su sendero,
es en usted donde está la esencia
del quetzalteco sencillo y verdadero.
Cada vez que su nombre suena,
ahí está el ejemplo único y educado;
tiene el emblema de la bondad,
no digamos un estilo respetado.
Así es como nos enseña y nos educa
poniendo por delante bella probidad;
como no hemos de aprender
con el manjar que nos da sin vanidad.
Hemos de agradecer su sinceridad,
para llevarla como un broche ineludible,
para que el mundo nos arrulle con su canto
cómo algo místico e imperceptible.
Así, con el paso de las horas y los días
digamos a todos los ínclitos arcanos,
que conocimos un apóstol tan sincero
en los Juegos Florales Hispanoamericanos.
No escribo sin base o fundamento
porque usted es, un testimonio tan sagrado
que todos predican con sumo aliento
y bendicen en todo predicado.
y el carisma que lleva por doquier,
el que lo distingue cada día;
no de ahora, sino desde ayer.
Por eso lo pongo en mi poesía,
porque ha dado a Quetzaltenango,
tanta ciencia y tanta idiosincrasia;
herencia que en mi alforja tengo.
Conocemos su forma tan dilecta
y cada paso en su sendero,
es en usted donde está la esencia
del quetzalteco sencillo y verdadero.
Cada vez que su nombre suena,
ahí está el ejemplo único y educado;
tiene el emblema de la bondad,
no digamos un estilo respetado.
Así es como nos enseña y nos educa
poniendo por delante bella probidad;
como no hemos de aprender
con el manjar que nos da sin vanidad.
Hemos de agradecer su sinceridad,
para llevarla como un broche ineludible,
para que el mundo nos arrulle con su canto
cómo algo místico e imperceptible.
Así, con el paso de las horas y los días
digamos a todos los ínclitos arcanos,
que conocimos un apóstol tan sincero
en los Juegos Florales Hispanoamericanos.
No escribo sin base o fundamento
porque usted es, un testimonio tan sagrado
que todos predican con sumo aliento
y bendicen en todo predicado.
MARIMBA RUMOR DE SELVA.
Selva sonora en nostalgia de luceros,
acróstico de amor en mi conciencia,
que no solo acrisola mi poesía
sino, me hace sentir lo chapín que siempre llevaré.
Lo mayanse se traduce en tus tejidos
que cubren tu cuerpo caprichoso;
indita que canta y enamora
y se parece a la bella Ixmucané.
Las huleras ya sueñan con tocarte,
convertidas en baquetas seculares
o versículos de Dios en tus altares
para arrancarte lo bello de tu ser.
Mujer caprichosa que llevas en tus dentros
un canto o un himno de amor y paz
que solo el sentimiento lo descubre
cuando te quitas tu chachal.
Llegas al ámbito sagrado
con tu peculiar hilaridad,
porque hilas lo que escribo
para agradarte mucho más.
Anhelo que me obsequies tu himnario
el que usas cuando te pones a orar
y hacer llegar al cielo tus pesares
que me acunarán cuando Dios me llame a ti.
Así,
aunque sin mortaja me inhuman,
sé, que a tus brazos llegaré;
solo te pido un suspiro para formar mis alas
y a tus atrios pueda yo volar.
Pero te cuento que quedarás divinizada,
porque serás la herencia que dejé aquí en la tierra,
para morir por siempre satisfecho
y ser tu santuario si por suerte vuelvo a reencarnar.
acróstico de amor en mi conciencia,
que no solo acrisola mi poesía
sino, me hace sentir lo chapín que siempre llevaré.
Lo mayanse se traduce en tus tejidos
que cubren tu cuerpo caprichoso;
indita que canta y enamora
y se parece a la bella Ixmucané.
Las huleras ya sueñan con tocarte,
convertidas en baquetas seculares
o versículos de Dios en tus altares
para arrancarte lo bello de tu ser.
Mujer caprichosa que llevas en tus dentros
un canto o un himno de amor y paz
que solo el sentimiento lo descubre
cuando te quitas tu chachal.
Llegas al ámbito sagrado
con tu peculiar hilaridad,
porque hilas lo que escribo
para agradarte mucho más.
Anhelo que me obsequies tu himnario
el que usas cuando te pones a orar
y hacer llegar al cielo tus pesares
que me acunarán cuando Dios me llame a ti.
Así,
aunque sin mortaja me inhuman,
sé, que a tus brazos llegaré;
solo te pido un suspiro para formar mis alas
y a tus atrios pueda yo volar.
Pero te cuento que quedarás divinizada,
porque serás la herencia que dejé aquí en la tierra,
para morir por siempre satisfecho
y ser tu santuario si por suerte vuelvo a reencarnar.
jueves, 12 de julio de 2018
MARIMBA POEMA DE AMOR
Quiero introducirme
entre tu límpida historia,
para remontar el raudo vuelo
y anidarme siempre en ti.
Decorarte en los niños
para que juegues con ellos a la ronda;
conozcan el porqué eres:
Mi siempre poema de amor.
Te nombraron símbolo patrio,
ya que es tu merecido pedestal,
albura de monja, rubí de quetzal
himno de ceiba en bandera de amor.
El ritmo que exhalan tus poros
cristianiza al más rudo,
beatifica al que a tu llamado obedece
y saborea tu esencia que mi patria te dio.
Eres:
Como un don que las vírgenes llevan
para curar las penas del alma chapina;
hoy, que alienados tus hijos marginan
tus alabanzas por ruidos de horror.
Siempre vivirás santa y pura,
como la naturaleza verde y esbelta;
maldigo la mente que quiera borrarte,
o provocarte la muerte que nunca vendrá.
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